Por: Bruno Fernando Espinoza Amaya (Rama IEEE USAT)

Uno de los sueños de los Sistemas Judiciales, así como una de las pesadillas de los que defienden libertades ciudadanas, es un dispositivo que nos permita diferenciar a una persona diciendo la verdad, de la misma persona diciendo una mentira. Ya se intentó en el pasado… la moda de los polígrafos… pero que tenían tales imperfecciones que actualmente ningún Sistema Judicial los acepta como pruebas válidas.
El problema de los polígrafos, es que son extremadamente subjetivos, dado que este se funda en medir las variaciones de la presión arterial, pulso, frecuencia respiratoria y conductancia de la piel, los cuales se basan en el inherente nerviosismo de un mentiroso. Sin embargo, se ha demostrado que una persona debidamente entrenada puede burlar este método de detección. Por tal motivo, el polígrafo ha caído en desuso en casi todos los Sistemas Judiciales y en especial del Norteamericano después de un duro pronunciamiento de la Academia Nacional de Ciencias.
Sin embargo se han ido buscando nuevos enfoques para la detección de mentiras. En este caso los psicólogos y neurólogos se centraron en el funcionamiento del propio cerebro, empleando la Resonancia Magnética (MRI), y en especial la Resonancia Magnética Funcional. (fMRI)
El fMRI: La técnica actual en la que se funda la detección de mentiras.
“El mecanismo del cerebro es el mismo, no importa si dices una diminuta mentira o una mentira enorme”, dice Joel Huizenga, el CEO de No Lie MRI, una de las pocas empresas de iniciativa privada que investiga el tema de la detección de mentiras mediante el uso de fMRI. “No importa si te sientes culpable o no, no importa si memorizaste tu historia, no importa que creas que tu mentira salvará al mundo. Nosotros podemos detectarla”, asegura el CEO de esta empresa.
No Lie MRI ofrece sesiones de “comprobación de verdad” por la suma de $ 5000.00 dólares americanos. Sorprendentemente, esta empresa cuenta con clientes, aunque sus resultados están lejos de ser aceptados por las cortes de Justicia. Entre algunos de los clientes más curiosos de esta empresa se encuentran: Un dependiente de una tienda que niega haber engañado al seguro, una mujer intentando demostrar que no engañó a su esposo y un padre tratando de negar acusaciones de maltrato infantil.
Es preciso entender cómo funciona la fMRI para poder entender cómo trabaja el proceso de detección de mentiras usado por No Lie MRI y otras iniciativas ya sean privadas o académicas de encontrar un detector de mentiras: La aplicación de campos magnéticos produce que las partículas de hidrógeno “resuenen” y envíen una señal magnética similar a la cual con la que fueron estimuladas. Esa es la base del MRI. En el caso de los fMRI, son imágenes de MRI de muy corta duración de modo que se tiene una especie de “imagen” de cómo funcionan los órganos internos. En especial, se usa para detectar la presencia de oxigenación en ciertas zonas del cuerpo, por la respuesta de la hemoglobina. En el Cerebro, dado que las neuronas requieren más sangre oxigenada cuando están activas, la fMRI nos permite identificar que partes del cerebro están activas cuando ocurre un determinado evento.


Substracción Cognitiva: La técnica base para la detección de mentiras usando fMRI desarrollada por Daniel Langleben de la Universidad de Pensilvania en el año 2000.
Daniel Langleben, de la Universidad de Pensilvania (EE.UU) y Sean Spence de la Universidad de Sheffield (Inglaterra) son los pioneros en desarrollar técnicas para explorar los estados cerebrales basados en la decepción. Sus experimentos comenzaron en el año 2000.
Básicamente, la idea tras sus experimentos es que si una persona dice la verdad… por ejemplo sobre su color favorito de ropa, ciertas áreas de su cerebro de activaran. Ahora si miente, se activarán posiblemente las mismas áreas de su cerebro, pero además también lo harán otras que lo harán inhibirse de acciones que pudiera delatarlo, como por ejemplo, reírse. Si tomamos ambos resultados y los restamos, obtendremos los centros del cerebro activados durante una mentira, o técnicamente, los centros del cerebro relacionados con la decepción. A esta técnica se le llama Substracción Cognitiva. Si esto se realiza a un gran grupo de miles de personas, se podrá ubicar los centros de decepción del cerebro con un grado aceptable de seguridad, al menos en teoría.
Un problema de este método es que se asume que el cerebro de todos trabaja de la misma forma. Para solucionar ese problema, se hacen preguntas de las cuales los investigadores, ya conocen cuales son mentira y cuales son verdad. Un computador puede luego correr un complejo algoritmo de detección de patrones para identificar si el cerebro de esa persona en particular tiene un determinado mecanismo de mentir. Lo demás queda ya en manos de la estadística.
No Lie MRI adquirió los derechos de explotación comercial de la metodología de Langleben. Cephos, un rival de No Lie MRI usa un método diferente de reconocimiento de patrones, pero usa la misma idea de Substracción Cognitiva de Langleben.
Sin embargo, hay escépticos, y no necesariamente personas en contra de esta tecnología. “Dudo que exista un grupo de neurólogos que digan que el análisis de un solo sujeto usando fMRI sea útil para detectar mentiras” dice Gary Glover, profesor de Radiología, Neurociencia y Biofísica de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford. “La metodología de las ciencias cognitivas es que escaneas a 30 o 40 personas, buscas los resultados promedios y entonces, publicas esos promedios. La razón para hacerlo es que la gente varía la una a la otra: Un resultado anecdótico de alguien, puede no sostenerse a la población en general o para cualquier otra persona”, añade.
Así mismo, el propio Sean Spence dice que “Algunos problemas centrales todavía se mantienen… por ejemplo la ausencia de replicación por parte de los investigadores de sus propios resultados. Se necesita más data para justificar su aplicación [del fMRI] en la detección de mentiras”.
Uno de los posibles problemas con la fMRI es que los grupos que podrían costear la comprobación de estos métodos a gran escala tienden a ocultar sus resultados, ya que están relacionados con el Ejército o el Departamento de Defensa. (DARPA, por ejemplo). Huizenga dice que No Lie MRI espera cerrar un contrato para un estudio de 1200 personas financiado por DARPA. Si este estudio se realiza… se podría demostrar la efectividad de este método de detección de mentiras.
Huizenga sin embargo no es demasiado idealista y sabe que hay todavía un largo trecho para que la detección de mentiras basadas en fMRI sea efectiva. “En una prueba real, haríamos todas las preguntas virtualmente idénticas, permitiendo comparar las respuestas contra verdades conocidas”. Pero si la detección de mentiras basada en fMRI se aplica a situaciones fuera del mundo académico, ya sea como Juicios, Guerra y demás… en estas situaciones no existe una verdad absoluta, por lo que todavía hay mucho por hacer en ese campo.